Pensamiento del mes...

"El sabio no dice nunca todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice" (Aristóteles)

"No he encontrado nunca nada en mi vida tan potente como la Comunicación, es mágica, cuando dos personas se encuentran emocionalmente hay de verdad un cambio químico en el cuerpo" (Dr. Mario Alonso Puig)

"Si no tienes nada bueno, verdadero y útil que decir, es mejor quedarse callado y no decir nada" (Tao)

miércoles, 27 de noviembre de 2013

ESTE ES EL ÚNICO MOMENTO QUE EXISTE


Genial Alejandro Jodorowsky: 

"...entre hacer y no hacer, siempre haz, porque si te equivocas haciendo, al menos te queda la experiencia; pero si te equivocas no haciendo, te queda la frustración".

viernes, 8 de noviembre de 2013

RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA ó LA PERVERSIÓN DE UN FUTURO MEJOR ?

Hace unos 20 años empecé a recopilar información sobre la RSC (Responsabilidad Social Corporativa), mientras trabajaba en el mundo de la Comunicación Empresarial e Institucional. Me pareció un camino válido para iniciar la que podría ser una gran transformación del mundo de los negocios y de nuestras relaciones laborales.

Preocuparse tanto del factor humano como del empresarial, desarrollar más los valores que los beneficios o devolver a la sociedad parte de lo que ésta le ha dado a la empresa, me pareció en su momento un gran descubrimiento que podría ayudarnos a mejorar nuestro sistema y nuestras relaciones, sin tener que crear un sistema alternativo.

La documentación que procedía de otros países, claro está, era considerable. El presidente de la mayor nación de la Tierra hablaba de ello en sus discursos y los ingleses disponían hasta de un Ministerio para promover la CSR (Corporate Social Responsability). Estaba claro que en nuestro país volvíamos a situarnos en el furgón de cola. Nuevamente otros países nos superaban de largo y se situaban por delante en el futuro. Ahora bien, su presente sería nuestro futuro, así que empecé a estudiar seriamente el tema para incluirlo en mis propuestas para desarrollar programas de comunicación más avanzados, más eficaces y más acorde con el interés de los públicos de la empresa.

Así que no tardé en crear una propuesta para una gran empresa del sector de la electrónica de consumo, para la que estábamos trabajando en ese momento. La propuesta era atrevida, ambiciosa e innovadora, pero factible y muy asequible. Fue la primera vez que pude observar cara de "pasmo" en los directivos de una compañía. La verdad es que me felicitaron, por la presentación y la iniciativa, pero no supieron qué hacer ante la propuesta, así que... no hicieron nada. Con el tiempo, y cansado de predicar en el desierto, fui abandonando la iniciativa ya que comprendí que nuestro tejido empresarial aún no era capaz de asimilar algo tan novedoso.

Después de varios años ya había dejado el mundo de la comunicación, así que ya no participé de la eclosión de la RSC en nuestro país. Lo cierto es que me alegro mucho, en primer lugar porque se ha demostrado que no estaba mal encaminado y en segundo lugar porque no he participado de este gran fraude que ha sido la implantación de la RSC en la inmensa mayoría de nuestras empresas. 

Hoy día no hay empresa que se precie que no disponga de un apartado en su web corporativa denominado "Responsabilidad", "Sostenibilidad", "Compromiso" o mil y una maneras de nombrar la RSC que practica dicha empresa. Cuando revisas estos apartados, te das cuenta que todos dicen lo mismo, como si un mismo equipo de marketing y comunicación hubiera desarrollado un texto base al que todos se han sumado porque "suena bonito".

Para mi es literatura comercial barata desprovista de significado, ya que no se corresponde con una actitud real por parte de la empresa para mejorar en los aspectos fundamentales, los que afectan realmente a su actividad principal y a su gestión. Han reducido la RSC a una campaña de imagen, a un elemento más de su estrategia de comunicación para auto alabarse, a un APARENTAR SER en vez de un SER con personalidad e identidad propias, comprometido de verdad con su gente y su entorno.

No pido que dejen de realizar esas fabulosas campañas de ayuda, de concienciación, de promoción de valores o de fomento del deporte, la salud o la cultura (entre otros), que listan tan significativamente en los reportes de su "Balance Social". Solo pido que sean consecuentes y que extiendan la RSC hasta lo más profundo de su filosofía empresarial y de su identidad corporativa, empapando todo el "know-how" de la compañía para convertirse en SER y no en APARENTAR SER. No hay que decir que eres un buen ciudadano, hay que serlo.

Es incomprensible que empresas alimentarias dañen más con sus propios productos la salud de los consumidores que los que pretenden ayudar con su RSC. No se entiende que empresas farmacéuticas, tan generosas con el prójimo, basen su negocio en la cronificación de la enfermedad y acaben matando a más personas de las que "curan". No es aceptable que se ejerza la usura, el desahucio y el financiamiento de actividades ilícitas por parte de unas entidades bancarias que pregonan su compromiso con la sociedad y la sostenibilidad.

¡Por Dios! si hasta en la web de uno de los mayores fabricantes de armamento del mundo se habla de que la ética es la esencia de su negocio !! Si hasta dedican varias páginas a hablar de lo que hacen por la sostenibilidad, la comunidad y el medio ambiente !! Pero si fabrican aviones, barcos y carros de combate !! Hasta misiles !!   

Es el mundo al revés y nos lo hemos tragado enterito. Esta gente son capaces de pervertir lo impervertible. Con su afán desmesurado de lucro son capaces de mercantilizar todo lo que tocan, hasta los valores más sagrados de una humanidad que algún día fue sagrada. Recordemos que lo sagrado está en el agua, en el aire, en la tierra, en esos elementos que también han contaminado. Recordemos que lo sagrado también está en el conocimiento, en la salud, en la vida, en la cooperación y la solidaridad, sí en esto que también están pervirtiendo. ¿Vamos a dejarles seguir dominando nuestro mundo? Recordemos que también es sagrada nuestra lucha por un futuro mejor y que la RSC, al igual que la Economía Social y la EBC (Economía del Bien Común) son instrumentos para alcanzar ese futuro mejor para nuestros hij@s. No dejemos que también lo perviertan.

Convirtámonos en seres CONSCIENTES y ACTUEMOS EN CONSECUENCIA !! DIFUNDE !!

lunes, 28 de octubre de 2013

PARA TRIUNFAR: SE TÚ Y NADA MÁS

Maravillosa explicación y muy divertida de Fidel Delgado, para ayudarnos a encontrar lo que nos hará triunfar de verdad en la vida en todos los campos: profesional, relaciones, social, familia...


viernes, 18 de octubre de 2013

LA CREATIVIDAD

Excelente charla (y muy divertida) de Sir Ken Robinson, experto mundial en creatividad y educación. Para que nos demos cuenta de que aún estamos a tiempo de salvar el Sistema Educativo, siempre y cuando abandonemos el actual modelo lo más rápido posible.

En juego esta la formación de nuestros/as hijos/as y con ello el futuro de la humanidad y de un planeta mucho mejor, como casa común de todos.


sábado, 28 de septiembre de 2013

UN PUNTO DE PARTIDA ?

Hacia una ética universal como expresión de la compasión
La ética de la compasión no trata de imponer una determinada concepción absoluta del Bien y del Mal. No es una ética basada en el poder, ni siquiera en la posesión de una hipotética Verdad, entendida como categoría absoluta.
Es una ética que trata de encontrar el sentimiento común que subyace en todos los seres vivientes y en todo código ético.
Siento que el Manifiesto 2000 impulsado por la UNESCO dentro de la campaña internacional por una Cultura de Paz y No-violencia es una buena expresión de esta “ética de la compasión”.
Los principios del Manifiesto 2000
El Manifiesto 2000 se articula en seis puntos que constituyen de hecho los pilares de una ética universal, que bien puede ser abrazada por un budista, por un musulmán, por un cristiaano, por un agnóstico o un ateo. Estos seis principios son:
- Respetar la vida.
- Puesto que yo amo y respeto mi propia vida, tengo el derecho de que los demás amen y repeten mi vida.
- Puesto que los demás aman y respetan su propia vida, tengo la responsabilidad de amar y respetar la vida de los demás, no amenazando ni mental, ni verbal ni físicamente la vida de los demás ni apoyando o justificando a aquellos que no respetan el derecho a la vida de los demás.
- Practicar la no-violencia.
- Puesto que no me gusta que ejerzan la violencia sobre mí, tengo el derecho de vivir libre de violencia.
- Puesto que a los demás no les guste que se ejerza la violencia sobre ellos, tengo la responsabilidad de no ejercer violencia ni mental, ni verbal ni física sobre los demás.
- Compartir el tiempo y los recursos.
- Puesto que los recursos vitales pertenecen realmente a la Vida (y la Vida no pertenece a nadie) tengo el derecho de que aquellos que poseen más recursos que yo los compartan conmigo.
- Puesto que los recursos vitales pertenecen realmente a la Vida (y la Vida no pertenece a nadie) tengo la responsabilidad de compartir los recursos que poseo con aquellos que tienen menos que yo, siendo consciente que el reparto injusto de la riqueza es una de las principales causas de violencia en el mundo.
- Defender la libertad de expresión y la diversidad cultural.
- Puesto que la Vida es libertad y yo soy un ser vivo, tengo derecho a expresar libremente mi identidad personal y cultural y a defender pacíficamente dicha expresión cuando sea amenazada.
- Puesto que la Vida es libertad y los demás son seres vivos, tengo la responsabilidad de aceptar y respetar la expresión de la identidad personal y cultural de los demás y a defenderla pacíficamente cuando sea amenzada.
- Promover un consumo responsable.
- Puesto que soy un ser vivo que necesita recursos vitales para vivir dignamente, tengo derecho a disponer de aquello que necesito.
- Puesto que los demás también son seres vivos que también necesitan recursos vitales para vivir dignamente y, dado que estos recursos son limitados, tengo la responsabilidad de consumir sólo lo que necesito y compartir con los demás los recursos limitados del planeta.
- Contribuir al desarrollo de la comunidad.
- Puesto que soy un ser social que necesita vivir en comunidad, tengo derecho a que mis necesidades sean reconocidas y satisfechas por la comunidad.
- Puesto que los demás son seres sociales que necesitan vivir en comunidad, tengo la responsabilidad de trabajar para que las necesidades de los demás sean reconocidas y satisfechas.
- La ética basada en la compasión es el polo opuesto a la ética basada en el poder y la dominación, sea cual sea la forma que este poder y dominación adquiera.

La ética de la compasión se basa en un principio universal: ningún ser ama el sufrimiento. Por lo tanto, evitar que todos los seres (tanto yo como los demás, tanto humanos, como vegetales y animales) experimenten el sufrimiento es el principio universal sobre el que se asienta la ética de la compasión.
La ética del poder y la dominación se basa en la imposición casi siempre violenta de un determinado sistema de valores considerados “verdaderos y absolutos” para beneficio de aquellos que ostentan el poder y sin consideración hacia el sufrimiento de aquellos que sufren esta imposición.
La ética del poder ha sido la que más frecuentemente ha dominado la historia de la humanidad y la que sigue dominando hoy día. Muchas instituciones religiosas, políticas y estatales, muchos grupos étnicos y muchos grandes consorcios económicos han recurrido siempre a la ética del poder y siguen haciéndolo hoy día.
No obstante, en un mundo cada vez más consciente de la interdependencia esencial que subyace en el tejido de la Vida, en una época histórica en la que el poder de las armas de destrucción masiva es escalofriante, la perpetuación de la ética del poder y la dominación es el mayor peligro al que se enfrenta la Humanidad.
La alternativa no puede ser otra que la expansión en los corazones de todos los seres humanos de la “ética de la sabiduría” y de este interface ético al que llamo “ética de la compasión”. Siento que, obligados por el puro instinto de superviviencia, este es el imperativo histórico al que debemos responder en este siglo XXI que comienza.
Fuentes:

viernes, 27 de septiembre de 2013

UNA REVOLUCIÓN SILENCIOSA

Los 47 min. mejor aprovechados de los últimos días...


Indispensable intervención para entender la situación actual y como podemos salir de ella.

jueves, 19 de septiembre de 2013

POR EL DIALOGO, LA PLURALIDAD Y LA TOLERANCIA

Jordi Évole.

Periodista

Uno de la mayoría silenciosa

Lunes, 16 de septiembre del 2013

Soy un afortunado. El otro día la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría habló de mí. Bueno, de mí y de unos cuantos más. De los que no fuimos a la cadena humana, de esos a los que ella llamó «mayoría silenciosa», ese concepto que debe salir en el minuto 1 de reunión de cualquier Gobierno que ve salir a la calle mucha gente. Tan originales como siempre.

Apreciada vicepresidenta, yo no fui a la cadena, pero le rogaría que la próxima vez que hable de mayoría silenciosa no me cuente, no se apropie de mi silencio. Porque le aseguro que quedarme en casa no significa tener la opinión que usted interesadamente presupone.
Mire, no fui a la cadena porque sigo manteniendo buenos vínculos con el resto de España que hacen que mi primera opción no sea la independencia. Mis padres nacieron allí, se criaron aquí, aprendieron catalán, me lo enseñaron. He viajado por toda España sin ocultar nunca mi catalanidad, y he tenido la suerte de conocer también una España dialogante, plural y tolerante. Una España prácticamente desaparecida de algunos medios de comunicación catalanes, que prefieren darle eco a una columna incendiaria de la página 27 de La Razón. Y pasa lo mismo con la Catalunya dialogante, plural y tolerante: que ha desaparecido de algunos medios españoles empeñados, por ejemplo, en magnificar en sus grotescas portadas la supuesta persecución del castellano en Catalunya. Y así los extremos han ido retroalimentándose hasta la situación actual de casi no retorno.
Dicen ustedes que aquí hay medios de comunicación públicos volcados en la causa independentista. No le diré que no. Y es una anomalía que eso ya no sea ni noticia. Pero pocas cosas son tan eficaces para el independentismo como un buen editorial del Abc o una declaración de su ministro Wert.
Los que creemos aún en los puentes entre Catalunya y España ya somos minoría. Y no me extraña tras todos los sinsabores vividos desde el gratuito «apoyaré» de Zapatero: un Estatut votado en referendo, aprobado por el Parlament, cepillado en el Congreso y luego inconstitucional.
Ahora en Catalunya lo que impera es exhibirse como independentista. A una amiga su hijo de 9 años le preguntó por qué ellos no iban a lo de la cadena, que visto por la tele parecía muy guay. Y mi amiga no supo qué responderle. Porque la puesta en escena cívica, reivindicativa y festiva es indiscutiblemente atractiva. Por no hablar del rotundo éxito de convocatoria. Pero yo nunca he sido muy de patrias. Ni de aquella ni de esta. Descolgaría el banderón de la plaza Colón, me incomodan las banderitas españolas en los polos de algunos, igual que me incomoda vivir en un lugar en el que la estelada se ha convertido en adorno habitual de balcones, pulseras o zapatillas deportivas.
Me dicen que con la independencia Catalunya será libre. Será libre de España para poder equivocarse o acertar por su cuenta, como es lícito. Pero libre con mayúsculas no me lo acabo de creer. Y no es que yo ahora sea libre. No lo soy. Por ejemplo, como periodista mi libertad radicaría en poder publicar aquello que considero que debo publicar. ¿Es posible llevar a la portada de algún gran medio catalán o español algo que afecte gravemente a un banco que ha dado un crédito a ese medio de comunicación? ¿Y con la independencia eso será posible?
Pero ¿sabe qué pasa, apreciada vicepresidenta? Que si alguien me da motivos para cambiar de opinión esos son ustedes, que con su actitud se han convertido en la máquina más bestia de hacer independentistas. Desde que gobiernan, ustedes no han perdido un solo minuto en intentar entender lo que pasa aquí. A veces tengo la sensación de que son ustedes los primeros interesados en que Catalunya se independice.
Si realmente quieren escuchar a la «mayoría silenciosa», déjenla votar. Y si la Constitución es un obstáculo, refórmenla: ustedes y el PSOE ya tienen experiencia en reformas constitucionales exprés. Y, puestos a pedir, háganlo más pronto que tarde. Porque yo también tengo prisa. Tengo prisa para que mis gobernantes se preocupen de algo más que no sea la independencia. Para que los gobiernos que hemos elegido se ocupen, por ejemplo, de la gente que lo está pasando mal. Aunque puede que a los que gobiernan aquí o allí eso no les interese.