Pensamiento del mes...

"El sabio no dice nunca todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice" (Aristóteles)

"No he encontrado nunca nada en mi vida tan potente como la Comunicación, es mágica, cuando dos personas se encuentran emocionalmente hay de verdad un cambio químico en el cuerpo" (Dr. Mario Alonso Puig)

"Si no tienes nada bueno, verdadero y útil que decir, es mejor quedarse callado y no decir nada" (Tao)

sábado, 10 de agosto de 2013

LA SABIDURÍA DEL SILENCIO INTERNO

Extraordinario artículo sobre el arte de no hablar. Repetidamente lanzamos palabras al aire que desgastan  nuestra energía y la de quienes nos rodean. El ahorrar palabras nos ayuda a escuchar nuestra sabiduría interna  y permite expresar nuestra verdadera naturaleza, más allá del ego. 
~ Luz Arcoiris ~

El parloteo constante de nuestra mente y de nuestra boca agota el Chi y nos debilitan considerablemente. La mente evita el silencio porque el silencio no tiene límites no tiene forma y no se puede definir. La mente ama los sonidos y los ruidos porque se parecen a los pensamientos, se les puede dar una forma, una definición analizarlos y conceptualizarlos. 
Los sabios taoístas nos han legado una serie de consejos útiles y prácticos que descubrieron a través de cultivar el silencio interno. Habla simplemente cuando sea necesario. Piensa lo que vas a decir antes de abrir la boca. Se breve y preciso ya que cada vez que dejas salir la palabra por la boca deja salir al mismo tiempo parte de tu vitalidad. 
Desarrolla el arte de hablar sin perder la energía. Nunca hagas promesas que no puedas cumplir. No te quejes y no utilices en tu vocabulario palabras que proyecten imágenes negativas porque esto producirá alrededor de ti todo lo que has fabricado con tus palabras cargadas de Chi. 
Si no tienes nada verdadero, nuevo y útil que decir es mejor quedarse callado y no decir nada. 
Aprende a ser como un espejo, escucha y refleja la energía. El Universo mismo es el mejor ejemplo de espejo que la naturaleza nos ha transmitido porque el Universo acepta sin condiciones nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestras palabras, nuestras acciones y nos envía el reflejo de nuestra propia energía bajo las formas de las diferentes circunstancias que se presentan en nuestra vida. 
Si te identificas con el fracaso tendrás fracasos. Si te identificas con el éxito, tendrás éxito. Así podemos observar que las circunstancias que vivimos son simplemente manifestaciones externas del contenido de nuestra agitación interior. Aprende a ser como el Universo escuchando y reflejando la energía sin emociones densas y sin prejuicios. 
No te des mucha importancia. Se humilde porque cuanto más te muestras superior, inteligente y prepotente, más te vuelves prisionero de tu propia imagen y vives en un mundo de tensión y de ilusiones. Sé discreto preserva tu vida íntima, de ésta manera te liberas de la opinión de los otros y llevarás una vida tranquila volviéndote invisible, misterioso, indefinible e insondable como el Tao. 
No compitas con los demás, vuélvete como la Tierra que nos nutre que nos da lo que necesitamos. Ayuda a los otros a percibir sus cualidades, sus virtudes y a brillar. El espíritu competitivo hace que crezca el ego, nos separa y crea conflictos inevitablemente. Ten confianza en ti mismo, preserva tu paz interna evitando entrar en la provocación y en las trampas de los otros. 
Toma un momento de silencio interno para considerar todo lo que se presenta y toma tus decisiones después, así desarrollarás la confianza en ti mismo y en la sabiduría. Evita el hecho de juzgar y de criticar a la gente. El Tao es imparcial y sin juicios, no critica, tiene una compasión infinita y no conoce la dualidad. Cada vez que juzgas a alguien lo único que haces es separarte, expresar tu opinión personal. Es una pérdida de energÍa, puro ruido. 
Deja que cada cual resuelva sus propios problemas y concentra tu energía en tu propia vida. Ocúpate de ti mismo. No te defiendas. Cuando tratas de defenderte estas dando demasiada importancia a las palabras de los otros y das más fuerza a sus opiniones. Si aceptas el no defenderte estás mostrando que la opiniones de los demás no te afectan, que “escuchas”. Que son simplemente opiniones y que no tienes que convencer a los otros para ser feliz.
Tu silencio interno te vuelve sereno. 
Haz regularmente un ayuno de la palabra para volver a educar al ego. Practica el arte de no hablar. Progresivamente desarrollarás el arte de hablar sin hablar y tu verdadera naturaleza interna reemplazará tu personalidad artificial dejando brotar la luz de tu corazón y el poder de la sabiduría el “silencio”. Gracias a esta fuerza atraerás hacia ti todo lo que necesitas para realizarte y liberarte.
Así pues, quédate en silencio. Cultiva tu propio poder interno. Respeta la vida de los demás y de todo lo que existe en el mundo. No trates de forzar, manipular y controlar a los otros. Conviértete en tu propio maestro y deja a los demás ser lo que son o lo que tienen capacidad de ser.


viernes, 26 de julio de 2013

LA PÁTINA DE "LIBERTAD" Y "DEMOCRACIA"

Cada vez tenemos más evidencias de que vivimos en una sociedad muy poco democrática. De hecho, nuestra democracia consiste en votar cada cuatro años y en disponer de libertad de expresión, siempre y cuando esta expresión no arrastre a demasiada gente en contra de los intereses del sistema, porque entonces te quitan esa libertad.
Sí, también podemos escoger la forma, color y/o tamaño de los bienes de consumo, los colores del equipo deportivo al que animar o dónde pasar las vacaciones de verano, si la economía nos lo permite. Claro que sobre todo esto no tiene que ver ni la libertad ni la democracia, sino los intereses comerciales de las grandes compañías protegidas por el sistema.
Lo cierto es que con el panorama cada vez más evidente de la innegable relación entre nuestros gobernantes y la casta corporativo-industrial que realmente dirige el mundo, ves que todo lo anterior es una simple pátina de libertad y democracia para que sigamos tranquilitos y calladitos, produciendo para un sistema podrido y corrupto, que beneficia mucho a unos pocos y algo a los que los protegen y sirven. Ya se sabe, el vasallo fiel siempre recogerá las migas que caen de la mesa de su amo.
Las evidencias son ingentes. La última es que el gigante de los transgénicos "Monsanto" ha adquirido la multinacional del terror "Blackwater". Aquella empresa de mercenarios y asesinos a sueldo que se puso las botas en Irak, tanto de millones de dólares como de víctimas inocentes. (ver noticia en inglés o español).
La pregunta es: ¿porqué una empresa que domina la alimentación mundial, comparte inversores en la industria farmacéutica y fabrica armas nucleares y biológicas, quiere disponer ahora de un "ejército privado"?
Tal vez la creciente oposición a los pesticidas, como el "Roundup" que también produce Monsanto, (responsables de múltiples enfermedades y la desaparición de las abejas) o la prohibición en algunos países de los transgénicos y las continuas denuncias que han puesto a una gran parte de la opinión pública en contra del gigante industrial, sean algunas de las causas por las que éstos han decidido pasar a la acción o cuanto menos, autoprotegerse por la fuerza.
Es preocupante para muchos activistas de los derechos humanos, informadores de la prensa libre y todos aquellos que aspiramos a la verdad y a la Justicia Social. La amenaza de "matones" pagados por Monsanto hará que tengamos que revisar los bajos del coche o tal vez tengamos que pasar a la clandestinidad.
El aumento de fuerzas represoras ya no sólo forma parte de la directriz de los Gobiernos, ahora parece que las grandes corporaciones privadas también adoptan esta estrategia. Situación preocupante para una humanidad a la que quieren someter y esclavizar cada vez más.
El escenario de fuerzas represoras fuertemente armadas, control de las comunicaciones, espionaje a los ciudadanos, leyes de detención indiscriminada  y drones vigilantes por los aires, ¡ ya es una realidad ! No hay que verlo en una película de ciencia ficción. Esto ya forma parte de nuestro mundo, y sinceramente, no quiero que esto sea mi mundo.
Cada uno desde donde esté que luche por recuperar su auténtica Libertad y Democracia y muy posiblemente tengamos que empezar por crear Consciencia.
Difundamos todo aquello que nos inspire en valores, demos a conocer la otra parte de la realidad que nos quieren ocultar y denunciemos las arbitrariedades, las injusticias y las maquinaciones de todos aquellos que quieren someternos y esclavizarnos.
Demos un paso al frente, porque sí, es verdad, ahora sí....
"prefiero morir de pié que vivir arrodillado".  



viernes, 21 de junio de 2013

"EL DINERO DEBE SERVIR Y NO GOBERNAR"

Estas palabras del Papa Francisco se enmarcan en unas recientes declaraciones en las que condena la "Dictadura del Dinero":

En los tiempos que corren es muy excepcional escuchar palabras de condena al capitalismo en boca de los grandes líderes internacionales. No abundan los gobernantes provistos de pensamiento crítico, y son menos aún los valientes que se deciden a actuar en coherencia con su conciencia. Mientras tanto, la crisis financiera internacional continúa socavando los derechos sociales de los pueblos y los gobiernos muestran su total complacencia y resignación a los dictados de los mercados. En este contexto hay palabras que vale la pena escuchar con atención, como estas:

 “No podemos olvidar que la mayoría de los hombres y mujeres de nuestro tiempo siguen viviendo precariamente el día a día, con consecuencias funestas. (...) la alegría de vivir se va apagando; la falta de respeto y la violencia aumentan; la pobreza es cada vez más patente. Hay que luchar para vivir, y a menudo, para vivir sin dignidad. (...) Una de las causas de esta situación, en mi opinión, se encuentra en la relación que hemos establecido con el dinero, aceptando su predominio sobre nosotros y nuestras sociedades”. Se trata de un discurso del Papa Francisco, el argentino Jorge Mario Bergoglio(1).

El nuevo Papa formula un breve pero asertivo análisis de la coyuntura económica internacional: “La crisis mundial que afecta a las finanzas y a la economía pone de manifiesto sus desequilibrios y, sobre todo, la grave carencia de su orientación antropológica, que reduce al hombre a una sola de sus necesidades: el consumo. Y peor todavía, hoy se considera al ser humano en sí mismo como un bien de consumo, que se puede usar y luego tirar”. Los efectos de este proceso tienen claros responsables políticos: “Mientras las ganancias de unos pocos van creciendo exponencialmente, las de la mayoría disminuyen. Este desequilibrio proviene de ideologías que defienden la autonomía absoluta de los mercados y la especulación financiera, negando el derecho de control de los Estados, encargados de velar por el bien común. Se instaura una nueva tiranía invisible, a veces virtual, que impone, de forma unilateral e implacable, sus leyes y sus reglas. (...) El afán de poder y de tener no tiene límites”.

De esta forma, constata el Papa, pareciera que nada puede interponerse al poder de los mercados: “Igual que la solidaridad, también la ética molesta. Se considera contraproducente; demasiado humana, porque relativiza el dinero y el poder; una amenaza, porque condena la manipulación y la degradación de la persona”. Frente a ello propone una vieja pero a la vez novedosa receta: “Insto a los expertos financieros y a los gobernantes a considerar las palabras de San Juan Crisóstomo: ‘No compartir con los pobres los propios bienes es robarles y quitarles la vida. No son nuestros los bienes que tenemos, sino suyos’. (...) ¡El dinero debe servir y no gobernar! El Papa ama a todos, ricos y pobres; pero el Papa tiene la obligación, en nombre de Cristo, de recordar que los ricos deben ayudar a los pobres, respetarlos, promocionarlos. (...) En este sentido, insiste en que el bien común no debe ser un simple añadido, una simple idea secundaria en un programa político”.

La crítica del Papa Francisco al capitalismo no arraiga en un horizonte que podríamos llamar “de izquierdas”. Más bien se fundamenta en el más estricto paradigma “aristotélico-tomista”: el dinero tiene una función natural, la cual es brindar al ser humano un marco de dignidad que le permita llevar una vida buena. Vale la pena recordar este aspecto en un país en el cual las elites conservadoras se han atrincherado en Santo Tomás y en la escolástica para defender un orden social basado en jerarquías sociales estáticas, inmodificables, sin leer de forma honesta e íntegra lo que la tradición católica sostiene respecto al capitalismo. No es necesario pasar por Marx para repudiar éticamente el neoliberalismo. Un católico sincero no podría, si es coherente, validar una ideología que, como dice Francisco, “defiende la autonomía absoluta de los mercados y la especulación financiera, negando el derecho de control de los Estados, encargados de velar por el bien común”.

Todas las tradiciones religiosas y los sistemas morales precapitalistas son unánimes en condenar la avaricia, la codicia, el lujo suntuario y el egoísmo. No vamos a encontrar religión alguna que considere virtuoso acumular dinero o mercancías en vano, más allá de la satisfacción de las propias necesidades fundamentales. Los pueblos indígenas tenían muy claro que la economía se debía subordinar al objetivo del “buen vivir”, el suma qamaña (aymara) sumak kawsay (quechua) o el küme mogen (mapuche). En el hinduísmo la economía debe priorizar el dharma (la rectitud) por sobre el artha (la riqueza) y el kama (el placer). En China la prioridad del bien común se expresa en la idea de Confucio del héxié shèhuì, la“sociedad armoniosa”.

La novedad capitalista consiste fundamentalmente en convertir actitudes tradicionalmente reprochables en la base moral de su funcionamiento. A inicios del siglo XVIII podemos ver un claro giro en este punto. Bernard Mandeville será uno de los primeros que se atreverá a cuestionar el carácter pecaminoso de la avaricia en su famosa “Fábula de las abejas, los vicios privados hacen la prosperidad pública”. Las abejas de Mandeville, corruptas, adictas al lujo, orgullosas y avaras, son las que sostienen la economía de la colmena. Sus vicios son necesarios. De allí que concluya que podemos ser ricos y viciosos o pobres y virtuosos, pero es imposible ser rico y virtuoso. Hay que escoger.

Con Adam Smith la avaricia y el egoísmo cambian de nombre: se llamarán ahora “deseo de mejorar” o “interés propio”, una fuerza que conducida por la libre competencia lleva a los hombres “como guiados por una mano invisible” a la prosperidad pública. Es la misma metáfora de Mandeville, pero ya depurada de cualquier connotación moral. Pero aún así, Smith todavía pensaba que este afán de riqueza tenía un límite, y se debería llegar a un estado estacionario en el cual, satisfechas las necesidades básicas, los seres humanos dedicarían sus esfuerzos a perfeccionarse en áreas distintas a la económica. Pero la historia del capitalismo ha mostrado que eso no ha sido así. En nuestra sociedad el nombre de la avaricia y la mezquindad no es otro que “crecimiento” y “utilidades”.

Cuando el Papa Francisco sostiene que en nuestra civilización “el afán de poder y de tener no tiene límites” apunta a una situación que, aunque nos parezca extraño, es nueva en la historia de la Humanidad. Como han estudiado la antropología económica, especialmente la escuela de Karl Polanyi, todas las culturas han “incrustado” la economía en un sistema de costumbres que le constreñía. De esa manera existían límites morales muy claros que sancionaban socialmente costumbres socialmente dañinas, ya que la economía tenía fines dados, entre los cuales estaba alguna noción del bien común. Estas normas se podían llegar a violar, pero ello no implicaba que la norma dejara de existir. Nuestra civilización es la única que ha roto esos límites y ha abandonado los fines en el ámbito económico. La “utilidad económica”, que siempre se había considerado un medio, pasó a ser el único fin.

Esto explica situaciones tan absurdas como las que vivimos el pasado 21 de mayo, cuando el presidente Piñera presentó al país una cuenta repleta de datos macroeconómicos fabulosos y éxitos estadísticos increíbles, pero que poco o nada tiene que ver con la satisfacción de las necesidades de una población cada vez más endeudada, hastiada por no poder llegar a fin de mes aunque se trabaje una larguísima jornada. Por este motivo la vieja idea de la “economía del bien común” ha resucitado en diferentes contextos. Autores como Stefano Zamagni(2) y Christian Felber(3) están teorizando desde esta tradición al sostener una idea tan simple como fundamental: la economía no es un fin en sí mismo. Las empresas tienen una finalidad social, no sólo privada. Por lo tanto, si su finalidad es el bien general, los Estados pueden (y deben) incentivar ciertas prácticas económicas y desincentivar otras. E incluso prohibir o perseguir alguna que otra.

El problema que se nos presenta es definir el bien común. No nos sirve lo que Aristóteles entendía por ello en su tiempo, cuando tener esclavos era normal y las mujeres eran poco más que una propiedad de sus maridos. Pero tampoco nos sirve identificar bien común con la felicidad, en una sociedad que no distingue entre deseos y necesidades y las elites creen tener “derecho” a cambiar el auto cada año. La felicidad es éticamente neutra, porque lo que a cada uno le hace feliz es inconmensurable respecto a lo que hace feliz a otros. Hay ocasiones en que lo que cabe, moralmente, no es ser feliz, sino estar triste, indignado o furioso. La felicidad no es tarea del Estado sino de cada uno. Es algo sobre lo que podemos deliberar y llegar a acuerdos democráticos sobre algunos puntos fundamentales, que en justicia deberían ser universalizados. Estos aspectos no deberían ser considerados como “valores” abstractos a los cuales tender voluntariamente. Deberían ser derechos exigibles judicialmente en un marco constitucional que les garantice y les respalde. En definitiva, para combatir la “dictadura del dinero” de la que nos habla el Papa Francisco no bastan las buenas intenciones. Ha llegado el momento volver a hacer que la política, como expresión democrática de los intereses de la mayoría, se imponga sobre el afán de lucro y la avaricia.

martes, 11 de junio de 2013

VICTORIA GRANT, por la Paz y la Abundancia !!

Extraordinario discurso de 6 min. de Victoria Grant, la niña que ya nos sorprendió el año pasado, y que revela el origen de la pobreza y cómo resolverla. Lo que no logran (o no quieren) solucionar los expertos mundiales, Victoria nos da la solución más simple y eficaz posible... "detengamos a los corruptos y habrá paz y abundancia".
Me rindo ante las nuevas generaciones que SÍ van a cambiar el mundo, sencillamente porque ya no entienden cómo hemos podido vivir encima de la "basura" y ellos desean vivir en un jardín.



domingo, 2 de junio de 2013

Lo que debes saber de: Carrefour, Alcampo, El Corte Inglés, Mercadona, Eroski, etc.

Esther Vivas, licenciada en Periodismo y Máster en Sociología, forma parte del Centro de Estudios sobre Movimientos Sociales (CEMS) en la Universidad Pompeu Fabra y es autora de varios libros sobre soberanía alimentaria y consumo crítico. Nos da las claves del funcionamiento del actual sistema.
Lo que debes saber de: Carrefour, Alcampo, El Corte Inglés, Mercadona, Eroski, etc.


domingo, 19 de mayo de 2013

REBELAOS GERENTUCHOS !!

La situación mundial ya es del todo preocupante, y no lo digo por la supuesta crisis que nos golpea, que a mi juicio no es más que un medio perfectamente planificado para alcanzar el fin tan perseguido por siglos. Sí, estoy diciendo que la crisis no es más que un medio, como antes lo fueron revoluciones y guerras sobretodo, pero también los experimentos sociales en forma de religiones, filosofías, sistemas políticos y sociales, llámense totalitarismos, comunismos, fascismos, nazismos, capitalismos o los "ismos" que usted prefiera. Recuerden que todos ellos fueron financiados y apoyados en los diversos momentos de la historia por la misma élite que ha perdurado por siglos.
Ésta élite de unas pocas familias mundiales, que ya hoy día todos conocemos y de lo que se ha escrito mucho, es la que está realmente arriba del todo de la pirámide del poder. Ya sabemos que son los que dominan el mundo y quieren seguir haciéndolo de una forma más total, más controlada, con menos riesgo para sus intereses y con más seguridad para ellos mismos. No tan sólo por su seguridad física, (para quedar indemnes a una posible violencia revolucionaria que cada vez toma más forma), sino también para asegurarse los recursos energéticos, de materias primas y alimentarias, incluyendo el acceso al agua potable y a los alimentos que pronto escasearán, por las terribles condiciones en la que hemos colocado a nuestra amada nave planetaria. (La FAO ya nos aconseja comer insectos).
Vean así el porqué del banco mundial de semillas en Noruega, del control que de ellas quieren hacer a través de grandes corporaciones como Monsanto o las luchas veladas por los recursos hídricos y energéticos en todo el planeta. Luchas disfrazadas de persecución al terrorismo global, primaveras árabes, extensión de la democracia o supuestas misiones humanitarias. No quiero extenderme, puesto que ya está toda esta información al alcance de la mano a través de internet. Quiero centrarme en señalar un nuevo aspecto que pienso que no se está comunicando adecuadamente y que se pasa por alto por evidentes intereses de silenciamiento global.
Se nos está vendiendo la "CRISIS" y que los gobernantes están haciendo todo lo posible para superarla y volver a nuestro estándar asumido de sociedad del bienestar. Es falso. No quieren que esto ocurra, ni quieren vendernos más coches, ni electrodomésticos, ni más cosas. Hace tiempo que la economía productiva no les da el dinero a "mansalva" que ellos están acostumbrados a ganar. De ahí el descenso en la producción mundial, (sólo en españa del 35% al 15% del PIB en el periodo del 1975 a nuestros días). La auténtica ganancia viene hoy día de la ESPECULACIÓN. Especulación financiera, pero también la que se realiza con las energías, las materias primas y los alimentos. Revisad los innumerables artículos de expertos que nos avisan de las ganancias multimillonarias que suponen por ejemplo, el aumento del precio del cereal, de los biocombustibles, de la implantación masiva de los transgénicos, etc. En definitiva, del HAMBRE y de la POBREZA en el mundo. Está claro que si a todos nos someten a un estado de pobreza mayor, más nos tendrán controlados, más nos dominarán, pero sobre todo, ¡ más ricos se harán ! 
De hecho, el auge del consumismo que ha posibilitado nuestro bienestar material, ha perjudicado gravemente a la élite que nos ha dominado durante siglos, ya que de esta bonanza ha surgido una subélite que sí está amenazando realmente a las clases más poderosas. Hasta ahora, esta subélite, formada por banqueros, magnates, políticos...,(los "gerentuchos" que llamo yo), en fin, todos aquellos que nos han hecho creer que eran los que realmente mandaban en el mundo, estaban perfectamente sometidos al control de la reducida élite global a través de unos buenos "dineros" que les aseguraban una buena vida. El problema, como siempre, es que alrededor del amo cada vez surgen más "ratas", debido a que caen muchas migajas de la mesa del señor. Algunas de ellas han osado desafiar a sus amos, y con el gran poder económico y político que han desarrollado en los últimos tiempos, no sólo se contentan con unas vidas llenas de lujo y comodidades, sino que también están accediendo a parcelas de poder reservadas únicamente para aquellos que se creen únicos "ungidos" para dirigir los designios de este mundo y de todos sus habitantes. Surgen nuevos "amos". Porque en el fondo de todo, este es el problema que genera lo que genera de maldad en el mundo, el control del mismo por unos pocos que se creen los "amos" y de la lucha entre los que se quieren convertir también en "amos". De ahí que no haya solución a la "crisis", ya que no quieren que vuelva la sociedad del bienestar, puesto que alimenta de poder a la subélite con la que están en guerra. El pueblo les da igual mientras esté policialmente controlado, claro. 
El caso es que esta gran élite ha decidido acabar con las "ratas" y con los que pretenden un poder mayor de lo que éstas élites consideran. De ahí las concentraciones de poder tan escandalosas en tan poco tiempo y en tan pocas manos y el control, incluso con el uso de la fuerza militar al mando de los que aún les son fieles, de los recursos energéticos, alimentarios y de las materias primas consideradas prioritarias, como el coltán o las tierras raras, entre otras. (Ver más info en la red).
El plan de control mundial está muy avanzado. De ahí que cada vez exista un control más rígido, (como en una guerra), de las áreas consideradas prioritarias como la alimentación, la salud, la educación, la ciencia, el poder económico o los medios de comunicación, A nivel de calle se traduce en PRIVATIZACIONES y control por parte de los empleados fieles a quien se les obsequia con prebendas y privilegios, mediante cargos, "sobres" o lo que haga falta.
Desde aquí hago un llamado a todos estos "fieles" a que dejen de serlo, al menos de la élite global, y pasen a formar parte del ejército de ciudadanos que buscamos la LIBERTAD, LA JUSTICIA Y LA PAZ !!
Sólo hay un error que no debemos volver a cometer. Quitarles a ellos de su puesto para colocarnos nosotros, como en antiguas revoluciones. Esta vez hay que desmontar el viejo paradigma para dar pie al nacimiento de un MUNDO NUEVO, gestionado por la sabiduría de unos seres humanos que no se crean los amos de nadie, sino los servidores de todos, y que  la prioridad sea el BIEN COMÚN para mayor beneficio de una especie, la HUMANA, que mira más allá de las estrellas y por tanto, de este pequeño mundo.

¡¡ REBELÁOS GERENTUCHOS y RECUPERAR LA DIGNIDAD COMO SERES HUMANOS !!